lunes, 12 de octubre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Terminé mi carrera en el Instituto Tecnológico de Ciudad Valles la carrera de Licenciatura en Informática con especialidad en Sistemas de Información, al egresar trabajé 7 años en 2 empresas filiales de Grupo Tampico (Coca Cola y Corporativo Grupo Tampico) y no fue hasta que el año pasado por decisión propia decidí retirarme de la compañía.
Posteriormente se me dio la oportunidad de ingresar al subsistema Cobach (en un EMSaD) con un contrato por 1 mes y si mi desempeño era bueno, me lo ampliarían. Cabe mencionar que la presión era enorme y la responsabilidad ni se diga, puesto que la compañera a quien yo llegaba a cubrir es reconocida por su gran desempeño como docente y tenía el reto de mantenerlo o superarlo. Al llegar (novato yo como docente) me enfrenté a grupos de alumnos de 30 y 50 jóvenes inquietos y expectantes sobre cómo sería su nuevo profesor, si estaba preparado, etc. Entonces lo único que hice fue poner en práctica mis conocimiento y experiencia (no tanto como docente porque mi experiencia inicial fue corta, pero si cómo profesionista con 7 años de trabajar con adultos, y en muchos casos capacitándolos en grupos de 60 o más personas) para poderle dar a estos lo mejor de mi, de mi experiencia y de lograran ellos aceptar este cambio, hasta el punto de que no se sintiera tal y seguir la continuidad de mi compañera anterior.
Así pues, mi primer experiencia fue placentera, grandiosa, llena de emociones y sobre todo retos a tal grado que cumplí con las expectativas y no solo eso, las rebasé, dicho sea de paso mi contrato lo ampliaron y aquí sigo lleno de ganas por ser mejor, crear alumnos mejores y sobre todo capaces de salir allá afuera con las herramientas y conocimientos necesarios para que se coman el mundo.
Ahora bien, un día “normal” es aquel donde llego, saludo a los compañeros, empiezo a revisar horario, materiales que voy a ocupar y me voy directo al “campo de batalla” (quise poner este ejemplo por práctico, esperando no herir susceptibilidades) , el cual es como si en verdad estuviera en uno, la estrategia de enseñar y llegar al campo enemigo parte de una buena planeación de las clases, saber quién irá por tierra, quien por aire, cuándo se enviará la infantería, cuándo la caballería y sobre todo cumplir las metas día a día como parte de su evaluación, y así nombrar a los sargentos, capitanes y generales quienes motivados entregarán todo de sí para salir adelante y no solo ellos, sino todo su batallón.
Mi confrontación con la docencia fue el mayor reto que he tenido en mi vida profesional, puesto que era de “vida o muerte” realizar un buen trabajo y de ello dependía mi futuro, el cual afortunadamente lo realicé con todo lo que ello implica, esto obviamente sin demeritar la excelente participación y empeño que los alumnos mostraron, a quien creo que no solo yo, sino todos les debemos un enorme agradecimiento por ser simplemente lo que son: jóvenes estudiantes.


Aquí los primeros jóvenes a quienes me enfrenté como docente, quienes ya se graduaron y siguen han seguido su camino.

1 comentario:

Ismael Saldivar Sandoval dijo...

Buenas tardes maestro Enrique Saldivar Pacheco:
Nuevamente reconeocer la calidad de su trabajo y decile que bueno que el haber trabajado en la iniciativa privada le haya servido para incorporarse de esa manera a la función docente. Siempre es motivador y alentador escuchar testimonios y experiencias de trabajo como su caso, ya que permite el crecimiento, la comprensión y valoración del trabajo propio para seguir caminando sobre los pies en la tierra, pero mirando fijamente hacia elobjetivo trazado. Gracias Maestro por compartir y nuevamente felicidades.
Atentamente su servidor y amigo Ismael Saldivar Sandoval.